En este artículo quiero explicarte, de manera clara y profesional, qué es exactamente la condromalacia, por qué se produce, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen para aliviar el dolor y recuperar la movilidad de la rodilla. Si sientes molestias al subir o bajar escaleras, o si tus rodillas crujen o duelen al hacer ejercicio, esta guía puede ayudarte a entender mejor lo que está ocurriendo y cómo tratarlo eficazmente.
¿Qué es la Condromalacia Rotuliana?
La condromalacia rotuliana es una lesión del cartílago que recubre la parte posterior de la rótula. Este cartílago permite que la rótula se deslice suavemente sobre el fémur al flexionar o extender la rodilla. Cuando el cartílago se reblandece, se inflama o se desgasta, aparece dolor en la parte anterior de la articulación de la rodilla.
En mis años de práctica, he visto que esta afección no solo afecta a deportistas, sino también a personas con trabajos sedentarios o con mala postura al sentarse. Es frecuente en mujeres jóvenes y en corredores, debido a factores biomecánicos como el valgo de rodilla, el desequilibrio muscular o la rotación interna del fémur.

¿Por qué duele la Rótula?
El dolor en la rótula se origina por el roce irregular entre esta y el surco femoral. Cuando el cartílago se deteriora, los movimientos repetitivos generan fricción y microtraumatismos. Esto puede desencadenar inflamación, molestias al mover la rodilla y hasta pequeños crujidos o chasquidos.
También es importante diferenciar entre la condromalacia rotuliana y otras patologías como la tendinitis rotuliana (inflamación del tendón que une la rótula con la tibia). Aunque ambas causan dolor anterior de rodilla, sus mecanismos son distintos. La condromalacia afecta al cartílago; la tendinitis, al tendón.
¿Cuáles son las causas de la Condromalacia Rotuliana o Dolor Femoro-Patelar?
La condromalacia puede tener diversas causas, entre ellas:
- Sobrecarga deportiva: movimientos repetitivos, como correr o saltar, pueden dañar el cartílago rotuliano.
- Mala alineación de la rótula: una luxación de rótula o desviación leve puede alterar la biomecánica y aumentar el desgaste.
- Debilidad muscular: especialmente del cuádriceps y glúteos, lo que causa un mal control de la rótula.
- Traumatismos previos: caídas o golpes directos sobre la rodilla pueden iniciar el proceso degenerativo del cartílago.
- Factores anatómicos o genéticos: algunos pacientes tienen una predisposición a sufrir condromalacia por la forma de sus articulaciones.
Si presentas alguno de estos síntomas, molestias o dolor persistente, este es el momento ideal para consultar a un especialista. Agenda tu cita para una valoración especializada y un plan de tratamiento personalizado.
¿Cuáles son los síntomas de la condromalacia rotuliana?
El síntoma más característico es el dolor anterior de rodilla, justo detrás o alrededor de la rótula. Este dolor suele empeorar al subir o bajar escaleras, al ponerse en cuclillas o al permanecer mucho tiempo sentado.
Otros síntomas frecuentes incluyen:
- Sensación de rigidez o inestabilidad.
- Crujidos o chasquidos al flexionar la rodilla.
- Hinchazón leve tras el ejercicio.
- Dolor al correr o saltar.
En fases avanzadas, el paciente puede sentir que la rodilla “falla” o pierde fuerza.
| Grado de Condromalacia | Características Clínicas |
| Grado I | Reblandecimiento del cartílago sin daño visible. |
| Grado II | Fisuras superficiales del cartílago. |
| Grado III | Fisuras profundas que llegan al hueso subcondral. |
| Grado IV | Pérdida total del cartílago y exposición ósea. |
Tratamiento para la condromalacia rotuliana
El tratamiento depende del grado de lesión y del nivel de dolor del paciente. En la mayoría de los casos, se inicia con terapia conservadora: reposo, fisioterapia, fortalecimiento muscular y corrección biomecánica. En casos severos, se puede considerar cirugía.
Tratamiento quirúrgico
Cuando la condromalacia es avanzada, la cirugía puede ser necesaria. Los procedimientos más comunes incluyen el raspado del cartílago dañado, el trasplante de condrocitos o la realineación de la rótula para evitar el roce. Estas técnicas buscan restaurar la superficie articular y aliviar el dolor a largo plazo.

Para aliviar el dolor
El manejo inicial suele incluir antiinflamatorios, fisioterapia con técnicas de descarga (como crioterapia o ultrasonido) y ejercicios de fortalecimiento del cuádriceps. Evitar actividades de alto impacto es clave durante las primeras semanas de recuperación.
Rehabilitación de la lesión de cartílago tras una cirugía
Tras una cirugía por condromalacia rotuliana, el proceso de rehabilitación es fundamental. Incluye ejercicios de movilidad progresiva, fortalecimiento y readaptación funcional. Como médico deportólogo, siempre recomiendo programas personalizados, ya que cada rodilla responde de manera distinta según el tipo de intervención y el estado del cartílago.
¿Cómo prevenir la condromalacia?
La prevención de la condromalacia rotuliana se basa en el equilibrio muscular, la técnica deportiva correcta y el uso de calzado adecuado. Fortalecer los músculos del muslo, especialmente el vasto medial, ayuda a mantener la rótula en buena alineación.
También es esencial evitar sobrecargas repetitivas y mantener un peso saludable, ya que el exceso de peso aumenta la presión sobre la articulación de la rodilla. Un programa regular de estiramientos y fortalecimiento puede reducir significativamente el riesgo de sufrir tendinitis rotuliana y otras lesiones asociadas.
Preguntas Frecuentes sobre la Condromalacia Rotuliana
¿Qué es exactamente la condromalacia rotuliana y por qué aparece?
Es el reblandecimiento o desgaste del cartílago detrás de la rótula, causado por sobreuso, mala alineación o traumatismos.
¿Cómo se diferencia la condromalacia de la tendinitis rotuliana?
La condromalacia afecta el cartílago; la tendinitis, el tendón rotuliano. Ambas pueden causar dolor anterior de rodilla, pero con mecanismos distintos.
¿Puede una luxación de rótula causar condromalacia?
Sí, una luxación o subluxación puede dañar el cartílago rotuliano, provocando condromalacia con el tiempo.
¿Se puede curar la condromalacia sin cirugía?
En la mayoría de los casos, sí. Con fisioterapia, fortalecimiento y corrección postural, los síntomas pueden mejorar notablemente.
¿Qué ejercicios son seguros si tengo condromalacia?
Natación, bicicleta estática y ejercicios de fortalecimiento controlado son ideales para mejorar la función sin dañar la articulación.